Aplicar descuentos debería ser un proceso simple y controlado. Sin embargo, en muchas instituciones termina convirtiéndose en una tarea manual, dispersa y propensa a errores. Un beneficio mal aplicado, una diferencia en el cobro o una observación que no quedó registrada pueden generar confusión y retrabajo.
Por eso, contar con una forma clara de gestionar descuentos dentro del sistema marca una gran diferencia. No se trata únicamente de registrar una rebaja, sino de tener un flujo que permita definirla, asignarla y cobrarla correctamente.
Si quieres descontar S/ 50.00, coloca como valor el número 50 con la etiqueta "Fijo"